
Ante la anuencia y el contubernio de la derecha y la izquierda, las huestes corruptas que han tomado el Estado pretenden convertir al Perú en territorio arrasado por la ideología del dinero y la ganancia, donde la ley de la impunidad proteja a los delincuentes y elimine todo atisbo de honestidad, trabajo y tecnología. El Perú como doctrina gracias al actual Congreso írrito e incapaz ha dado patente de corso a las vías ilegales y arrinconado al esfuerzo, el conocimiento y la responsabilidad social.
Pareciera que solo la “coima” salvará al Perú, que las luchas populares y las justas reivindicaciones de los sectores explotados solo sirven para reclutar dirigentes cómplices de la felonía, el nepotismo y la “cutra”. La responsabilidad ética frente al futuro de nuestros hijos no es decir sí en sermón y no en la plegaria. El sistema educativo y los padres de familia deben de dar ejemplo de patriotismo y manifestar su desacuerdo activo ante tanta escandalosa muestra de oportunismo, populismo y sinvergüencería.
La voz de la nación como palabra de dios tiene que dejarse escuchar desde las instituciones, las empresas, las entidades, las organizaciones, las asociaciones vivas del país. Asimismo, todo individuo libre, que vive de su trabajo y esfuerzo, debe de sumarse a la campaña para evitar que se perennice esta casta privilegiada y criminal en el gobierno del Perú. Como diría nuestro poeta nacional César Vallejo: ¿viene el malo con un trono al hombro y vamos a permitirlo?
¡Por un Paro Nacional en todo el Perú el 3 de octubre!
¡Si cae la Junta Nacional de Justicia, es el Perú quien cae, hay que defenderla!
¡Nos gobiernan delincuentes con títulos falsos!

Es ahora o nunca, demosle fin a este flagelo que tiene mas de 200 años.
Izquierda o derecha no define una posición programática ni ideológica fundamentada, sino una respuesta coyuntural frente al poder (sea del rey o el Estado). Muchos dentro de LyN nos definimos por un cambio a favor de las grandes mayorías marginadas y explotadas, que no confundimos con las cúpulas corruptas y oportunistas.
Cómo se articula esta postura de cambio a favor de las grandes mayorías con dichas mayorías, que se diferencie objetivamente de las conductas y de las cúpulas de izquierda y derecha, confabuladas ambas en la perpetuación de un Estado corrupto?
No defendemos a personas individuales en la JNJ, sino la independencia de poderes que constituye la base de una democracia real.