SAN MARCOS COMPROMISO DE TODOS O DE ALGUNOS 

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El proceso de adecuación a la nueva ley universitaria 30220 y la resistencia de las anteriores autoridades pusieron en evidencia, entre otros, a un sector de docentes que aprovecharon la oportunidad, su oportunidad, para acomodarse o re-acomodarse durante los meses que siguieron al defenestramiento del ex -rector Pedro Cotillo. Ciertamente el panorama político de la universidad ha cambiado drásticamente. Prácticamente no existen corrientes de opinión, solo los prácticos, “quiro-prácticos” y operadores que han canibalizado política sanmarquina. No interesa el discurso, la visión, ni los conceptos, solo interesa qué cantidad de gente manejan. 

En ese sentido, nos preguntamos hasta qué punto existe todavía un real compromiso de profesores, estudiantes y egresados con San Marcos para que esta asuma –como Universidad Mayor– una posición que debería ser histórica, tradicional y de liderazgo a favor de las reformas y cambios estructurales necesarios para que la universidad peruana se integre al proceso de desarrollo del país.

Por el contrario, hasta qué punto los docentes de San Marcos, en particular, andan más preocupados en el escalamiento de puestos de cualquier naturaleza que en solventar su formación académica. Hasta qué punto, el grueso sector de docentes se dedica tan solo a la enseñanza de saberes de rápida obsolescencia para un mercado dependiente de las innovaciones científicas y tecnológicas de la globalización. Hasta qué punto los docentes de San Marcos perdieron el habla, contenido y discurso político frente a los graves problemas nacionales.

En la actualidad, para el cumplimiento de sus fines, San Marcos cuenta con 3 mil profesores de los cuales solo 500 tienen grado de doctor y, solo, un poco de ellos tienen nivel de PhD, altamente especializados formados en las nuevas ciencias. Es decir, San Marcos tiene 2,500 profesores que, en lugar de preocuparse por estudiar y obtener sus grados, andan unos más preocupados en otras luchas, disputas y reacomodos internos y otros en trabajar en otras universidades. Unos y otros practican el discurso de doble moral para justificarse.

Como resultado de esa dejadez, la visibilidad de San Marcos a nivel internacional es mucho menor de lo que se espera de una institución de 465 años de vida institucional. Otras universidades de historia reciente, como la Universidad de Campinas UNICAMP del Brasil, que el último 5 de octubre acaba de cumplir 50 años de vida institucional, se encuentra entre las 500 primeras según la ARWU (Academic Ranking of World Universities) 2016.

Repasemos algunas cifras de cómo se nos ve a nivel internacional.

De acuerdo con la base Scopus, en el período 1996-2016, San Marcos publicó 1,924 artículos en revistas científicas de impacto, equivalente aproximadamente a 0.6 artículos por profesor; es decir, ni siquiera un artículo por profesor en 20 años. Si nos comparamos con otras universidades nacionales vemos que San Marcos publicó 1,312 artículos menos que lo que publicó la Universidad Peruana Cayetano Heredia UPCH y 343 más de lo publicado por la Pontificia Universidad Católica del Perú PUCP. Asimismo, de esta misma fuente de información se observa que de las 20 Facultades de San Marcos, solo 7 publican a este nivel, el resto nada.

El índice h 2016 que mide el factor de impacto de las publicaciones científicas a nivel mundial de San Marcos es 54, el de la UPCH 82 y el de la PUCP 50. Asimismo, en el caso particular de San Marcos de sus 3,000 docentes solo medio centenar tienen un índice h mayor que 1. Por otra parte, la gran mayoría de universidades del Perú tienen un índice h cero, pero eso no debe alentarnos, menos ser motivo de alegrías, al contrario, debería preocuparnos porque todas forman parte del gran problema de la educación superior en el país. 

Es evidente que siendo la problemática de la universidad muy compleja resultará necesario llegar a un nivel de consenso por un cambio responsable en la mentalidad y actitud del docente sanmarquino sobre real su compromiso con la universidad y la sociedad.

Nuevos reglamentos de evaluación para las promociones y ratificaciones en San Marcos.

El último 12 de octubre, el Consejo Universitario aprobó los nuevos reglamentos para la promoción y ratificación docente en los que se exige un certificado de salud física y mental, realmente inédito. Con este tipo de exigencias, ni el famoso físico Stephen Hawking con su enfermedad degenerativa moto-neuronal, ni John Nash, si estuviera vivo, el matemático esquizofrénico, podrían ser profesores de San Marcos. Absurdo, solo esperamos que el rector deje en suspenso las resoluciones rectorales 04935-R-16 y 04937-R-16 que aprobaron dichos reglamentos hasta su revisión por una comisión técnica que no tenga conflicto de intereses. 

Repasemos algunas cifras de cómo se nos ve a nivel internacional.

El nivel de calidad y exigencia de un profesor universitario no se mide por un certificado de salud sino por su producción científica e intelectual, por las tesis asesoradas, los eventos en que ha participado, las conferencias convidadas, patentes, la cantidad de proyectos de fondos concursables (FONDECYT, FINCYT, Innova Perú, otros) ganados; es decir, por los productos de su actividad académica. Sin embargo, todos estos productos académicos no son bien ponderados en estos reglamentos en los que se da mayor puntaje a las labores administrativas de los docentes burócratas. Por lo demás, estos reglamentos tienen una serie de puntos cuestionables que ameritan su revisión urgente.

Es necesario que los docentes y autoridades de San Marcos no actúen por cálculos políticos, sino que, por el contrario, todos asuman un compromiso de sostener el desarrollo académico de la universidad a partir de concursos públicos transparentes, promociones y ratificaciones docentes absolutamente meritocráticos.

Próximas elecciones para la Asamblea Universitaria.

Finalmente, después de un debate interno sobre las próximas elecciones del 23 de octubre, encontramos primero una falta de madurez de las otras agrupaciones, surgidas de alianzas y mutaciones por conveniencia, que evidentemente demuestran que no han aprendido la lección y que solo preparan su oportunidad para el futuro.

Ante tal situación, la corriente de opinión Letras y Números: Consenso, Ética y Responsabilidad ha decidido no participar con una lista propia pero sí apoyando a la lista SIEMPRE SAN MARCOS MAS INDEPENDIENTES con candidatos invitados en la que además encontramos colegas amigos que sin duda serán un aporte para el trabajo de la próxima Asamblea Universitaria.

¡Compromiso real con San Marcos!

¡No al oportunismo! 

¡Basta de mediocridad!

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Letras y Números

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Somos un grupo de opinión conformado por docentes de las universidades públicas y privadas del Perú. En este espacio virtual buscamos compartir con los interesados nuestras reflexiones y propuestas en torno a la educación superior, con el objeto de contribuir al desarrollo de una conciencia nacional sobre su importancia.